Fuimos muy rápido, dicen.
Pero la verdad es que siempre me ha importado bastante poco lo que digan los demás. Tiene gracia, viniendo de alguien tan inseguro como yo. Creo que me afectan más negativamente las cosas buenas que dicen de mí, que las malas.
De todos modos, no hubiera podido resistir la tentación de irme para dormir abrazada a él, sabiendo que estaba sólo y solo a unas pocas paradas de metro de mi casa.
Y me he topado con lo que llaman vida real de repente. Me asusta y me gusta al mismo tiempo. Como ir en moto muy rápida, abrazada a su espalda; noto un nudo en el estómago, el aire caliente del verano contra mi piel…y me siento tan segura.
Creo que esto no tiene mucho sentido. Para mí, sí.

Fran
agosto 29, 2009
Ooooooh!!! tiene mucho sentido. Pasa siempre que se encuentra una senda correcta, el atajo bueno, ….. Las cosas cuando van bien van mas deprisa. A mí me pasó!